Buenos Aires / Argentina. – El médico anestesista que participó de los vuelos de la muerte, durante la última dictadura militar.
El tenebroso rol del médico era inyectar a las víctimas secuestradas que aún permanecían con vida, antes de que fueran arrojados por personal de las fuerzas armadas. Pablo Verna, es el hijo del médico Julio Alejandro Verna, excapitán del Ejército Argentino que participó de los vuelos de la muerte que partían desde Campo de Mayo, y fue aceptado para declarar en el juicio oral por la Contraofensiva de Montoneros que el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°4 de San Martín realiza contra nueve represores por los crímenes de lesa humanidad cometidos en ese centro clandestino de detención y exterminio de la dictadura cívico-militar.

En su declaración aportó la información que le confesó su padre: la verdad sobre los asesinatos de Alfredo Berliner, Susana Solimano, Julio Suárez y Diana Schatz, cuatro militantes de un grupo de la Contraofensiva que fueron arrojados en un auto a un arroyo de Escobar y se simuló un accidente de tránsito. La mecánica fue la misma que la de los vuelos de la muerte: fueron secuestrados y, tras ser adormecidos con anestesia, los arrojaron al curso de agua y se ahogaron.
Uno de los lugares señalados como el destino final de los desaparecidos durante los vuelos de la muerte, y sobre el que la Justicia inició la investigación, fue el Delta Entrerriano, impulsada por numerosos testimonios obtenidos a traves de la investigación del periodista Fabián Magnotta, de la ciudad de Gualeguaychú, en Entre Ríos y que fueron publicados en el libro denominado “El lugar perfecto”.