En la Editorial de La Columna NOA, que se emite por Canal 4, el periodista Edgar Isaac Castillo, se refirió a los escandalosos números en recaudación del evento mundialista que organiza la FIFA.
Castillo comparó los valores de los reconocimientos a cada selección que formó parte de la competencia, incluso del premio, y señaló la gran diferencia respecto de lo que queda en mano de los organizadores. “Los equipos recibieron menos del 10% y la FIFA embolsó más de 5 mil millones de dólares”, expuso el periodista.
EL NEGOCIO DE FIFA
En este Mundial de Fútbol de la FIFA – Federación Internacional de Fútbol Asociado- que finalizó recientemente, con el precio de las entradas que se han vendido entre 10 mil dólares y 25 mil dólares. El único que hizo negocio fue la FIFA y sino veamos estos números:
Se han repartido entre los 48 países que han participado 871 millones de dólares, 9 millones de dólares a los equipos en fases de grupos, 11 millones en la ronda siguiente, 15 millones en octavos, 19 millones en cuartos, 27 millones al cuarto puesto, 29 millones al tercer puesto, 216 millones para la preparación, delegaciones y logística y recaudó 4 mil millones por derechos de tv, 3 mil millones por venta de entradas y 2 mil millones por patrocinios y licencias.
El premio costó 713 mil dólares. Los equipos recibieron menos del 10% y la FIFA embolsó más de 5 mil millones de dólares.
España, que se consagró, campeón, recibió 50 millones de dólares, y Argentina, que logró el subcampeonato 33 millones de dólares.
Es decir, que el único ganador de este negocio fue la FIFA, cuando tenemos clubes en nuestro país y en nuestra provincia, que no llegan para solventar los gastos que demandan la formación de las inferiores que es la cantera de los jugadores que después se destacan en las grandes ligas de América Latina y Europa e incluso, tenemos ejemplos, de grandes jugadores de fútbol que han terminado su carrera en la pobreza y abandonados en la calle.
Un ejemplo de Salta, que seguramente recuerdan los hinchas de Central Norte, es cómo terminó el jugador Pedro Confesor, el loco Confesor, le decían sus amigos, que jugó en Ferrocarril Oeste, Altos Hornos Zapla y Central Norte.
Terminó en la calle, dormía en los asientos de la vieja terminal de omnibus y luego en los asientos de la guardía del Hospital San Bernardo.
¿Qué contraste entre el dinero que recaudó la FIFA en este Mundial y esta realidad que nos duele y nos obliga a reflexionar a todos. Ustedes, ¿qué opinan?
Edgar Isaac Castillo, director de La Columna NOA