De acuerdo con los últimos informes técnicos del INDEC, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) avanzó un 2,1% en el último mes, acumulando un 19,3% en lo que va del año. Para no caer en la pobreza, una familia tipo de cuatro integrantes necesitó $1.564.715,90 para cubrir la canasta básica en julio, un umbral que presiona sobre las demandas de recomposición salarial en las paritarias.
En el mes de julio, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación mensual del 2,1%, marcando un incremento interanual del 33,8% y un acumulado del 19,3% en los primeros siete meses del año.
Los datos de inflación y canasta básica
Según el informe técnico de valorización del Gran Buenos Aires, la Canasta Básica Total (CBT), que marca la línea de pobreza, subió un 2,2% en el mes, mientras que la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que establece el umbral de la indigencia, tuvo un salto del 2,6%.
El costo de vida por rubros
El desglose interno del informe sobre inflación expone la fuerte presión que ejercen los componentes esenciales en el presupuesto de los trabajadores. Aunque el promedio general del IPC dio 2,1%, la división de Recreación y Cultura se disparó a un 5,0%, impulsada por la estacionalidad de las vacaciones de invierno, seguida por Restaurantes y Hoteles con un 2,8% y Salud con el 2,5%.

Sin embargo, el motor de mayor peso distributivo en las economías familiares sigue estando concentrado en el rubro Alimentos y Bebidas no Alcohólicas, que registró un alza del 2,0% a nivel nacional pero mostró marcadas aceleraciones en subrubros críticos.
Por fuera del rubro alimentario, los servicios regulados mostraron fuertes subas con el transporte público a la cabeza (5,0% en el GBA y 8,3% en Cuyo), junto a los alquileres que treparon un 3,9% mensual y acumulan un 44,1% en la región metropolitana en lo que va de 2026.
El impacto en las mesas paritarias
El contraste entre las estadísticas oficiales de la canasta básica y los salarios vigentes presagia una reactivación de los reclamos sindicales para el tramo final del año. La barrera de los $1,56 millones para un grupo familiar de cuatro personas deja en evidencia que numerosos convenios colectivos de trabajo, incluso aquellos que lograron pautas de ajuste mensual de baja intensidad, corren riesgo de quedar subsumidos en los límites de la vulnerabilidad social.

Frente a un acumulado inflacionario del 19,3% en lo que va del año y una pauta alimentaria que ya trepó al 20,1% desde diciembre, las comisiones paritarias de las distintas organizaciones obreras buscarán reconfigurar sus demandas en las revisiones fijadas para el tercer cuatrimestre.
El objetivo central de las dirigencias gremiales apuntará a romper los techos de negociación impuestos por el Gobierno de Javier Milei en las paritarias y garantizar cláusulas de gatillo o sumas fijas no remunerativas que impidan la pérdida de poder adquisitivo, exigiendo que las escalas de los básicos de convenio tomen como punto de partida el costo real de la Canasta Básica Total. (Mundo Gremial)