Hebert Lima, referente del Espacio de Participación Popular, cuestionó los indicadores oficiales de empleo y aseguró que la informalidad es mayor a la reflejada por las estadísticas. También denunció que su organización tuvo que cerrar tres comedores y merenderos en Palpalá por falta de asistencia estatal.
Los últimos datos oficiales sobre el mercado laboral del aglomerado Jujuy-Palpalá mostraron una tasa de desocupación del 3,4% durante el segundo trimestre de 2026, equivalente a unas 6.000 personas. El mismo informe registró alrededor de 30.000 trabajadores que buscan otro empleo y unos 11.000 subocupados que desean ampliar sus horas de trabajo.

A partir de estos números, Hebert Lima, del Espacio de Participación Popular (EPP), cuestionó los indicadores oficiales y sostuvo que no reflejan la dimensión de la informalidad laboral en la provincia. “Yo dudo mucho de la Dipec y sus estudios. No pueden poner una desocupación de menos del 4%. La informalidad hoy para nosotros es mucho más superior a lo que está marcando incluso el Indec”, afirmó.

Según el referente social, una parte importante de la actividad económica jujeña se sostiene mediante empleos informales y modalidades de monotributo que, según su descripción, carecen de estabilidad y beneficios laborales. También cuestionó la falta de políticas de desarrollo productivo y de controles en sectores como la gastronomía, hotelería y minería. “Nunca hubo políticas para el desarrollo productivo, generar industrias, empleos”, sostuvo.
Reclamo por la asistencia alimentaria
Lima también alertó sobre la situación de los espacios comunitarios destinados a la asistencia alimentaria. Según afirmó, su organización debió cerrar tres comedores y merenderos en Palpalá ante la falta de asistencia estatal.
“Nosotros particularmente tuvimos que cerrar los tres comedores y merenderos que teníamos acá en Palpalá. El gobierno no está actuando en mantener estos últimos espacios de subsistencia que tenía la gente”, expresó el dirigente.