La referente de Derechos Humanos en Salta reivindicó la masiva participación en el 24 de marzo, cuestionó los discursos negacionistas y vinculó la última dictadura con un modelo económico que —según afirmó— aún tiene continuidad. También compartió su testimonio personal como familiar de un desaparecido.
La representante de organismos de Derechos Humanos, Cristina Cobos, paso por La Columna NOA (Canal 4 Cable Express), reflexionó sobre el significado del 24 de marzo, la vigencia de la memoria colectiva y los debates actuales en torno a la última dictadura cívico-militar en Argentina.
Cobos destacó como “muy satisfactorio” el acto realizado en Salta por el Día de la Memoria, subrayando especialmente la participación de jóvenes. “Hemos visto mucha juventud y mucha más gente que otros años. Eso nos reconforta, porque demuestra que la lucha de más de 40 años no es en vano”, expresó, al tiempo que remarcó el trabajo sostenido de los organismos en escuelas y distintos espacios para transmitir la memoria histórica.
En ese sentido, se mostró preocupada por la persistencia de discursos que relativizan lo ocurrido durante la dictadura. “No fue una guerra. Les pediría a quienes sostienen eso que vayan a las fuentes: a los juicios por delitos de lesa humanidad, donde hay pruebas contundentes de lo que pasó”, afirmó. Y agregó: “No hubo dos bandos. Fueron estudiantes, profesionales y militantes sociales que buscaban una sociedad más justa”.
La referente también planteó una mirada crítica sobre el trasfondo económico del golpe de 1976. Según sostuvo, la dictadura no solo ejerció el terrorismo de Estado, sino que también “vino a instalar un plan económico” que, a su entender, guarda similitudes con políticas actuales. “Se buscó imponer un modelo de hambre, endeudamiento y subordinación”, señaló, estableciendo un paralelismo con la situación contemporánea..
Uno de los momentos más conmovedores fue cuando compartió su experiencia personal. Relató que su esposo fue desaparecido el 9 de marzo de 1976, incluso antes del golpe de Estado. “Lo fueron a buscar a mi casa y desde ese día no tuve nunca más información. No sé cómo lo mataron ni dónde está”, contó. Su testimonio pone en evidencia que la represión ilegal ya operaba antes del inicio formal de la dictadura.
Finalmente, Cobos insistió en la importancia de sostener la memoria activa frente a los discursos negacionistas: “A quienes todavía dudan, les digo con claridad: no fue una guerra. Fue un plan sistemático, organizado, y está probado en la Justicia”.