Mientras Bolivia transita la cuarta semana de protestas, el presidente Rodrigo Paz anunció la reducción de salarios del Ejecutivo y un amplio alivio tributario.
Este lunes, el Ejecutivo admitió lo que antes había negado, y se trata de la muerte de un manifestante de 24 años.
El fallecimiento ocurrió el sábado, durante un operativo policial militar en La Paz. “Como Gobierno nacional expresamos nuestras condolencias a la familia y a la comunidad; entendemos su dolor”, dijo el vocero presidencial, José Luis Gálvez.
El presidente Paz, de centroderecha, llegó al poder hace seis meses con minoría parlamentaria, una posición débil que actualmente empeoró.
Sindicatos, campesinos indígenas y juntas vecinales dicen sentirse excluidos de las políticas gubernamentales. El principal detonante del descontento social es la situación económica. En este marco el mandatario pidió abrir las vías del dialogo con los diferentes sectores.

Nuevas medidas “populares”
Con el objetivo de aplacar las protestas, el mandatario dio instrucciones para avanzar con la reducción del salario del Ejecutivo en un 50%.
También ordenó dar curso a un alivio tributario para pequeños empresarios, choferes del transporte público y cuentapropistas.
Este lunes hubo una nueva marcha en dirección al Palacio de Gobierno, y volvieron a repetirse enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas policiales que lanzaron gases lacrimógenos.
