El salario pretendido por los trabajadores argentinos volvió a aumentar en junio, aunque el balance del primer semestre muestra que las expectativas salariales quedaron rezagadas frente a la inflación.
De acuerdo con el último Index del Mercado Laboral de Bumeran, las remuneraciones solicitadas acumularon una suba de 10,5% entre enero y junio, mientras que la inflación del mismo período alcanzó el 16,8%, lo que dejó una diferencia de 6,3 puntos porcentuales.

En junio, el salario promedio pretendido llegó a $1.877.862 mensuales, con un incremento de 3,99% respecto de mayo, el mayor avance mensual registrado en lo que va del año. Sin embargo, la evolución no fue lineal: durante enero y abril las pretensiones salariales mostraron retrocesos de 1,87% y 0,09%, respectivamente, señaló Infogremiales.
“La brecha entre inflación y salario pretendido sugiere que las personas trabajadoras están ajustando sus expectativas a una economía distinta. El foco ya no parece estar únicamente en recuperar poder adquisitivo, sino también en encontrar oportunidades laborales sostenibles”, indicó Federico Barni, de Bumeran.