Un informe de C-P Consultora analizó la evolución de los ingresos laborales entre 2023 y 2025. El mayor retroceso se registra entre quienes pasan de un empleo formal al cuentapropismo, mientras que acceder a un puesto registrado puede generar mejoras de hasta 34,3% en los ingresos reales.
Un estudio de C-P Consultora advierte sobre el deterioro de los ingresos asociado a la informalidad laboral. A partir del seguimiento de trabajadores de entre 18 y 65 años mediante ocho paneles de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), el informe señala que quienes abandonan un empleo formal pueden sufrir una caída de hasta 27,8% en su salario real.
El mayor impacto se observa entre quienes pasan de un puesto registrado al cuentapropismo, con una pérdida promedio del 27,8% en el poder adquisitivo. En tanto, quienes migran hacia un empleo no registrado experimentan una reducción del 13,9%, mientras que el paso del sector privado formal al empleo público representa, según el estudio, una baja promedio del 5,4%.

“Lo que está creciendo es una forma de trabajo que es aún más precaria que la del asalariado informal”, sostuvo Pablo Moldovan, analista de C-P Consultora. Según explicó, se trata de ocupaciones caracterizadas por la falta de un salario fijo, jefe, lugar físico de trabajo y cobertura de obra social.
El empleo formal y la recuperación de ingresos
El informe también plantea la situación inversa: conseguir un empleo formal aparece como la transición que más mejora los ingresos reales, subrayó Infogremiales. Los trabajadores por cuenta propia que accedieron a un puesto privado registrado incrementaron sus ingresos un 34,3%, mientras que quienes pasaron de un empleo asalariado no registrado a uno formal tuvieron una mejora del 31,6%.
El diagnóstico se da en un contexto de 7,9% de desocupación durante el segundo trimestre de 2026 y una tasa de empleo no registrado que, según el informe, alcanza al 45% de los trabajadores. El estudio sostiene que el crecimiento del cuentapropismo y del trabajo informal refleja una recomposición del mercado laboral hacia ocupaciones de menores ingresos y protección.
A esto se suma la evolución del empleo formal privado. De acuerdo con los datos citados en el informe, el empleo asalariado registrado acumuló doce meses consecutivos de retrocesos hasta junio de 2026, mientras que el salario mínimo real registró una caída del 40,5% entre noviembre de 2023 y julio de 2026.