Salta - Argentina: domingo 01 de febrero 2026 19:59 hs.

Perfil de Francia Marquéz, vicepresidenta electa de Colombia.

ColumnistasSECTOR 1

CABa/Argentina (Por Gabriela Merlinsky(1) Estoy muy conmovida con los resultados de las elecciones en Colombia. Y estoy profundamente tocada por la belleza y el coraje incomparable de Francia Márquez. En noviembre del año pasado pasó por Buenos Aires. El proyecto era darle el doctorado honoris causa en la Facultad de Ciencias Sociales. Los papeles no llegaron a tiempo, pero igualmente se hizo una ceremonia muy bonita en la sede Constitución. Me tocó decir las palabras de reconocimiento y tuve la suerte de abrazarla. Dejó acá lo que escribí ese día (en ese momento era precandidata a la presidencia) y la foto de ese momento mágico, que voy a atesorar para siempre.

SOY PORQUE SOMOS
Francia Elena Márquez Mina, líder afrocolombiana, activista, abogada, defensora de los derechos humanos, nació en la vereda de Yolombó, corregimiento de La Toma, municipio de Suárez, Cauca, Colombia.
Dice que siempre le ha tocado empujar la puerta, ponerse al frente, decir: aquí estoy yo.
Ante el gran público y la prensa internacional se dio a conocer en el 2018, cuando le fue concedido el Premio Goldman, considerado como el Premio Nobel ambiental. Es la tercera mujer colombiana y la primera mujer afrocolombiana en ganar esta distinción. En ese mismo año, fue candidata al Congreso de Colombia por el Consejo Comunitario del río Yurumanguí (CCY) recibiendo el apoyo del por entonces candidato presidencial Gustavo Petro.
ACTIVISTA  A LOS 15 AÑOS
Con apenas quince años Francia ya era una activista en la defensa de la vida. Siendo muy joven se sumó al Proceso de Comunidades Negras para organizar acciones de resistencia a la construcción de la represa Salvajina, un megaproyecto que iba a alterar el curso del río Ovejas.
Sin renunciar a su activismo, Francia ha tenido siempre una intensa vida artística: danza, teatro, canto. Nunca faltó a la danza del mapalé, la cumbia y el currulao con el grupo Tambores de Salvajina. Bailes que evocan las ondulaciones del río, que es padre y madre para las comunidades negras e indígenas. Es muy conocida por su lucha social contra la minería ilegal en el norte de su departamento y también por la defensa del territorio bajo la jurisdicción del Consejo Comunitario de La Toma, en el municipio caucano de Suárez.
En el 2014 impulsó una movilización que se conoció como la Marcha de los Turbantes, cuando un centenar de mujeres peregrinaron desde La Toma hasta Bogotá, para exigirle al Gobierno que retirara los títulos mineros concedidos después de una violenta incursión paramilitar. Francia y otros líderes de su comunidad presentaron acciones de tutela, lograron parar las órdenes de desalojo, defendieron el derecho a la consulta previa y consiguieron que la Corte Constitucional reconociera que La Toma es un territorio ancestral, por lo que se suspendieron –aunque todavía no se anularon definitivamente– los títulos ilegales que habían permitido que las corporaciones usurparan el territorio.
Francia tiene pluma y palabra alumbrada por el territorio. Como ella misma dice: Territorio es relaciones, territorio es mi cuerpo, son valores ancestrales que se tejen en las relaciones sociales, territorio es construir comunidad. Cuando habla no dice pobres, dice empobrecidos. Cuando denuncia no dice esclavos, dice esclavizados.
Francia ha desarrollado una intensa labor de incidencia internacional. Mucho ha aprendido en su trabajo con la Organización Proceso de Comunidades Negras (PCN) donde, en el marco de los diálogos para la Paz entre el Gobierno Nacional y las FARC, ha impulsado activamente la participación de los pueblos étnicos, una acción que tuvo como resultado el Capitulo Étnico para la Paz.
Fue invitada a la Habana, Cuba como parte de la mesa de víctimas en la quinta delegación en el marco del Proceso de Paz. Su exposición central fue el impacto del conflicto armado político y económico en las comunidades Afrocolombianas y específicamente en las mujeres negras.
Ha visitado Suiza para dialogar sobre los retos y desafíos el proceso de Paz y los derechos de los pueblos étnicos Afrocolombianos e indígenas. En París participó en el Foro sobre Minería y buenas prácticas de la Organización para la Cooperación el Desarrollo Económico (OCDE).
En todos los países que ha visitado (Estados Unidos, Ecuador, Panamá, México, Cuba, Suiza, Francia, Argentina) ha visibilizado las violaciones sistemáticas a los derechos humanos que el pueblo Afrocolombiano ha sufrido y ha resaltado la resistencia de los territorios ancestrales, desde su experiencia como mujer negra desplazada por la violencia.
Además del premio Goldman, Francia ha recibido numerosos reconocimientos como el Premio Nacional de Derechos Humanos Diakonia, el Premio Nacional de Paz de Colombia, la Medalla de Orden Gobernación de Nariño Grado Cruz, el Reconocimiento Especial por el trabajo comunitario como líder ambiental, en defensa del territorio y actividades tradicionales de la Fundación Universitaria Católica Lumen Gentium, el Reconocimiento por la BBC de Londres como una de las 100 mujeres más influyentes e inspiradoras del Mundo, la medalla al mérito cívico de Santiago de Cali en su máxima categoría y el Reconocimiento Especial en el Marco del Premio Franco-Alemán de Derechos Humanos Antonio Nariño, entre otras distinciones.
Recientemente se ha sumado al Pacto Histórico, una coalición de izquierda que se propone disputar las elecciones en el país y donde actualmente hay un intenso debate por representación y reconocimiento.
Francia impulsa su precandidatura a la presidencia del país para mostrar que las mujeres podemos, que hay que construir en la diferencia y que en Colombia es posible construir un programa plural que cierre las brechas de inequidad y desigualdad, que sea capaz de detener la guerra, garantizar los derechos humanos y que logre asumir los desafíos económicos. Una verdadera esperanza para los pueblos del sur, en tiempos que los racismos, las xenofobias, los feminicidios y los fundamentalismos se cobran vidas todos los días.
Su precandidatura está impulsando una plataforma innegociable para detener la guerra en Colombia porque, como suele decir: “es necesario detener la guerra en este país porque no aguantamos más muertos, sobre todo si los muertos los están poniendo los territorios y las comunidades étnicas”.
Francia está poniendo sobre la mesa la necesidad de una justicia de género, que aborde los temas de las violencias que sufrimos como mujeres y que afectan a los niños y las niñas, y las poblaciones de diversidad sexual.
Esto implica además un firme compromiso para detener la devastación ecológica. La hemos escuchado decir que la Casa Grande está muriendo y no alcanzan los discursos. Se requiere plantear acciones que nos permitan que la vida siga existiendo.
La presencia de Francia Márquez Mina en nuestra querida Facultad de Ciencias Sociales, nos trae los potentes mensajes de los movimientos de justicia ambiental que luchan contra el acaparamiento de tierras, semillas, alimentos, bosques, ríos, glaciares y territorios de vida.
El gran desafío siempre ha sido la organización de un debate que considere la justicia ambiental y social de manera entrelazada y que tenga como protagonistas a las organizaciones de nuestros pueblos. Porque este no es un asunto que pueda confinarse a los especialistas.
Necesitamos tender nuevos puentes entre naturaleza, economía, sociedad y políticas de la vida. Esa es la aventura a la que Francia nos invita.
SOY PORQUE SOMOS, la palabra que da carne a su movimiento, se cimenta en la filosofía Ubuntu, una palabra africana que habla de la conexión entre seres humanos, de colectivo, de solidaridad, del otre.
Soy porque somos es también una evocación al pensamiento de Franz Fanon y Aimé Cesaire.
Porque la descolonización no es solo romper con la dependencia, es también un desmontaje de las relaciones de poder y de concepciones del conocimiento que reproducen jerarquías raciales, de género, construcciones geopolíticas e imaginarios que fueron creados en el mundo moderno/colonial.
Y, por si no quedó claro: descolonizar es luchar contra las jerarquías basadas en el género y la discriminación racial. Porque a Francia también le han dicho que ella no puede ser precandidata porque es mujer, porque es negra.
Su presencia y su palabra aquí entre nosotres, nos acerca una potencia política inigualable
Francia, con el corazón te decimos: SOY PORQUE SOMOS

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